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Cajas para vinilos

La caja para vinilos recupera el gesto de la tienda de discos: los discos se guardan de pie, con la portada a la vista, y se hojean desde arriba. Cajas de madera, cajas con laterales biselados, cubetas de metal o de bambú: estos organizadores se colocan en el suelo, sobre un mueble o junto al tocadiscos.

Son ideales para una primera selección, para los discos del momento o para repartir la colección en varias cajas por género.

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Cómo elegir una caja para vinilos

Una caja se valora por tres criterios: su tamaño interior, su estabilidad y lo fácil que resulta hojear los discos. Lo demás es cuestión de estilo.

Medidas adaptadas a los LP

Una funda de LP mide unos 31,5 cm de lado. Una caja algo más baja deja asomar la parte superior de las fundas, lo que facilita cogerlas, pero debe ser lo bastante profunda para que la funda apoye por completo en el fondo. Comprueba el ancho y la profundidad en las características.

Calcular la capacidad

Calcula aproximadamente 1 cm de ancho útil por cada 3 o 4 discos, según su gramaje. Cuando el fabricante la indica, la capacidad aparece en la ficha: Pantin, de bambú, admite por ejemplo hasta 50 discos LP.

Madera, metal o bambú

  • La madera técnica: cajas disponibles en varios acabados, como Corvisart y sus laterales biselados.
  • El metal y la madera: Cardinet y su estructura en X recuerdan a las cubetas de las tiendas de discos.
  • El bambú: una opción ligera para una pequeña selección.

¿Dónde colocar una caja?

En el suelo, junto a un mueble bajo para tocadiscos, prolonga el rincón de escucha. Sobre un tablero o una estantería, mantiene a mano los discos del momento. En cualquier caso, evita la luz directa y la cercanía de un radiador.

No llenarla demasiado

Una caja demasiado llena dificulta la búsqueda y fuerza las fundas. Deja espacio suficiente para inclinar los discos al hojearlos. Cuando la caja se quede pequeña, añade una segunda o pasa a una estantería para vinilos.

Clasificar de una caja a otra

Varias cajas pequeñas facilitan la clasificación: una por género, otra para las novedades, otra para los discos pendientes de escuchar. Unos separadores de cartón entre las fundas ayudan a orientarse, como en una tienda de discos. Una caja también se lleva de una habitación a otra, para una fiesta o una mudanza.

Caja con patas

Para hojear de pie sin agacharte, una caja elevada cambia el uso: nuestra sección de organizadores para vinilos incluye también cajas con patas. Y para exponer el disco que suena, combina tu caja con un expositor para vinilos.